Beneficios para la salud del ajo

El ajo es un alimento muy conocido y cultivado en todo el mundo. Es de la familia de la cebolla, el puerro y el cebollino. Durante muchos siglos se han conocido no solo los beneficios culinarios del ajo, sino también sus beneficios nutricionales y en varias culturas era usado para tratar ciertos tipos de enfermedades. Ahora la medicina moderna también está adoptando las propiedades curativas del ajo.

Hoy en día se usa para tratar ciertos tipos de padecimientos como el colesterol alto, la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), ataque cardíaco, enfermedad coronaria e hipertensión. El ajo contiene vitaminas B y C, manganeso, selenio, hierro, cobre, potasio, calcio y, en menor cantidad, fibra, y todo esto en muy pocas calorías.

También tiene un compuesto de azufre orgánico llamado alicina, que es un líquido aceitoso y ligeramente amarillento que le da al ajo su peculiar olor. La alicina se ha estudiado por su potencial para tratar varios tipos de infecciones bacterianas de resistencia a múltiples fármacos, así como infecciones virales y fúngicas in vitro, pero a partir de 2016, la seguridad y eficacia de la alicina para tratar infecciones en personas aún no estaba clara.

Actualmente se está difundiendo el uso del ajo en la prevención de ciertos tipos de cáncer como el de mama, estómago, pulmón, próstata, recto y colon. Pero es importante resaltar que todavía varios de estos beneficios no son avalados por investigaciones científicas.

También se advierte que muchas de las propiedades del ajo solo están disponibles cuando este está crudo y fresco.

Beneficios
• Promueve la salud del corazón. Las enfermedades cardiovasculares como los ataques cardíacos y los accidentes cerebrovasculares son las principales causas de muerte en el mundo. La presión arterial alta o hipertensión es uno de los impulsores más importantes de estas enfermedades. Algunos hallazgos demuestran mue los suplementos a base de ajo pueden llegar a reducir la presión arterial alta.

• Propiedades anticancerígenas. Según un estudio en el que participaron 41.000 mujeres de mediana edad, las que consumían ajo, frutas y verduras de forma habitual tenían un 35% menos de riesgo de cáncer de colon. Ten en cuenta que los beneficios provienen del ajo crudo y cocido, no de los suplementos.

• Potencialmente combate el resfriado común. Aunque la investigación es limitada, algunos estudios sugieren que las personas tenían menos probabilidades de resfriarse después de tomar suplementos de ajo. Se cree que esto se debe a las propiedades antimicrobianas y antibióticas del ajo, que detienen el crecimiento de organismos no deseados.

• Actúa como antibiótico natural. El ajo tiene importantes propiedades antibacterianas que ayudan a proteger contra ciertas infecciones. Aunque no se debe reemplazar el tratamiento médico, el ajo puede ofrecer beneficios protectores como suplemento.

• Funciona como antiinflamatorio. La investigación ha demostrado que el aceite de ajo funciona como antiinflamatorio. Si tienes articulaciones o músculos adoloridos e inflamados, frótalos con el aceite. La Arthritis Foundation incluso lo recomienda para ayudar a prevenir el daño del cartílago causado por la artritis.

• Te da mejor cabello y piel. Los antioxidantes y las propiedades antibacterianas del ajo pueden aclarar la piel al matar las bacterias que causan el acné. Un estudio muestra que frotar ajo crudo sobre las espinillas puede eliminarlas. Sin embargo, ten en cuenta que podría causar irritación y una sensación de ardor en la piel. No apliques en tu piel sin primero consultar con tu dermatólogo.